El e-book y los cambios en las experiencias de lectura

El e-book y los cambios en las experiencias de lectura ponen en riesgo la cadena de valor tradicional

El mercado latinoamericano se inclina por las descargas gratuitas y, mientras esto sucede, el desarrollo de la lectura en formato digital pone en riesgo el futuro de las librerías como intermediarias entre las editoriales y los lectores.

“Después de unos años de andar, podemos ver que el mundo de las ediciones digitales no es lo que se esperaba (en términos de consumo y rédito económico)”, sentencia Sebastián Ansaldi, gerente unnamedde marketing de la Editorial Planeta.
Y explica que dentro del mercado digital hay que distinguir el mundo anglosajón del mundo latino. “Los primeros tienen un perfil más consumista: una persona no tiene casa o vive de un trabajo que no es de los más rentables, pero invierte su salario en bienes de consumo como ropa y tecnología.”
Los latinos, en cambio, establecen otras prioridades a la hora de gastar. En el mundo digital se inclinan por las descargas gratuitas. Ansaldi aclara que en Planeta previeron esta diferencia.
Sin embargo, para Jorge Gutiérrez, responsable del área comercial de la Fundación El Libro, las editoriales tradicionales de libro en papel son las que hacen crecer la oferta de títulos en formato digital.
De las ediciones anteriores a la del 2014, en la Feria del Libro, no hubo nuevos expositores dedicados únicamente al sostén digital, pero sí creció exponencialmente la oferta de títulos en ese formato. “Las editoriales tradicionales lanzan en digital, incluso lo que saben que va a ser un best seller –acota Gutierrez-, como lo hizo Planeta con 10k La década robada, el último libro de Jorge Lanata”.

De papeles y pantallas
La percepción de un texto puede variar si se lee desde papel o desde una pantalla. Pero dentro de la lectura digital para Gutierrez hay otro punto a discutir: “¿Qué se considera un e-book? ¿Lo que se puede leer en un Smartphone? ¿Un pdf? ¿Un texto en una Tablet?”. Pasar de un tipo de dispositivo a otro hace que las experiencias de lectura sean absolutamente distintas. Por eso, Fundación El Libro, en la Feria presentó Zona Digital. Un lugar donde se podían probar distintos dispositivos.
Sebastián Ansaldi, cree que estas diferencias pronto quedarán en el olvido “el mundo de los e-readers se va a volcar a la tablet; un dispositivo donde se puedan unificar actividades, que sea de fácil movilidad”. Y aclara que “aunque las tablets todavía no tienen pantalla opaca y otras especificidades que sí tienen los e-books, sospecho que esas incomodidades serán subsanadas pronto”.

De piratas y mercados
En el mundo de los e-readers pueden ser muchos los lectores, pero pocos de ellos pagan por lo que están leyendo “La piratería, tiene en el mundo latino un nivel de penetración impensado en el mundo anglosajón”, explica Ansaldi. Y nuevamente deja muy claro que “desde que comenzamos con las ediciones digitales, en Planeta, nunca pensamos que el mercado latino se pudiera igualar al anglosajón”.
Desde hace cuatro años, Planeta está en el negocio editorial digital. “Año tras año crecimos, en la oferta de títulos. Todo lo que publica Planeta, hoy, se digitaliza –aclara el Gerente de Marketing- Como negocio, no hay problemas, ni limitaciones para pasar del papel a la pantalla. Al contrario, se eliminan algunos obstáculos como lo es el de la provisión de papel”.
Este mercado, sin embargo, tiene dos grandes riesgos: uno es la piratería y el otro (“el más grande”, según Ansaldi), es el riesgo de romper la cadena de valor. Si el texto digital puede llegar directo al comprador, entonces ¿dónde quedan las librerías?
“Las librerías fueron siempre nuestros socios estratégicos. Si las eliminamos de la cadena de valor, quedamos en un escenario desconocido, quizás a merced de jugadores monopólicos como pueden ser Ámazon o Google. No tenemos certeza de que en ese escenario podamos salir bien parados. Sería una irresponsabilidad de parte nuestra aventurarnos en él, sin medir consecuencias”, continúa.

Por sobre todo leer, leer
Fundación el Libro se dedica a estimular la lectura por encima de intereses comerciales. Por eso apuesta a seguir fomentando la lectura en soportes diferentes al papel, con espacios como Zona Digital. “Nunca se leyó tanto. Con pantallas, con tu teléfono hoy te pasas el día leyendo –explica Gutierrez-. Nuestra función es mostrarle al lector que tiene buenas opciones, libros, obras mentalmente estimulantes, que además lo van a llevar a querer leer más”.
El mercado digital todavía no es un mercado rentable en Argentina. Por lo tanto, tampoco se invierten recursos en difundirlo. “Toda nuestra inversión en publicidad en este momento está abocada a los libros de papel –acota Ansaldi-. Las ediciones digitales, todavía no alcanzan un volumen de ventas que justifique una inversión de ese tipo, porque incluso la publicidad digital es cara”.
El hecho es que pese a todos los augurios, el libro impreso en papel, como soporte de lectura sigue vivo, y seguirá así por unos cuantos años.
Y si bien para Ansaldi es un enigma el saber qué va a pasar con los nativos digitales, él mismo se responde soltando una pista: “A esos chiquitos, hoy sus papás seguramente les leen libros en papel. No podemos afirmar que esos chicos el día de mañana prefieran una pantalla”.

 

FUENTE: Revista Cial News.