En la Argentina la mayoría de las librerías son empresas de familia

Al decir Empresa de Familia (EF), muchos asocian esta idea a pequeñas organizaciones administradas con poca profesionalidad. Pero en todas las actividades extractivas, manufactureras, comerciales o de servicios, las EF juegan un papel preponderante. Además, todos los “milagros económicos” de la posguerra, como el italiano y el español, se basan en ellas como también en Norteamérica donde las firmas familiares llegan al 80%. Algo similar ocurre en Japón.
En Argentina, las EF representan más del 50% del producto bruto nacional y el 76% del número de unidades económicas (productivas o comerciales). Por otro lado, generan el 68% de los puestos de trabajo en el sector privado.

EMPRESAS-FAMILIARES
¿Cómo se generan las EF?
Los fundadores de empresas son comandos del circuito económico. No trabajan desde grandes oficinas centrales o siguiendo los lineamientos de manuales de procedimiento. Se sostienen gracias a la tenacidad y fundamentalmente a la capacidad de enfrentar y vencer el potencial de riesgos que afrontan. Esta manera de enfrentar los problemas es lo que el empresario llama “sobrevida”.
La supervivencia es el problema más importante de las empresas familiares.

Una gran cantidad de empresas de familia desaparecen (más del 70% de cada generación) y la causa es siempre el disenso interno.
En este contexto, los problemas más repetitivos, importantes y prioritarios son:
1. No percibir la necesidad de crecer, que es la única manera de preparar la oportunidad para sus hijos.
2. No poder trabajar en equipo y desarrollar personal gerencial calificado y profesional (lo que no atenta contra la calidad familiar de la empresa).
3. No ser capaces de entender que los conflictos de la empresa deben ser negociados a través del manejo de los estilos personales, aceptando realidades y diferencias, pero también definiendo a priori políticas que dejen en claro la forma de solucionarlos.
4. Creer que no se debe (puede) planificar la sucesión. La incorporación de los hijos es algo que el empresario debe impulsar.

Sueño empresario
La supervivencia es el problema más importante de la EF, porque estas en realidad representan más que un negocio: se trata del desarrollo del sueño de un empresario y de toda su familia.

Las nuevas generaciones
Se ha ido generando en nuestro país una dicotomía que es peligrosa. Por una lado, la economía depende de las EF por todo lo que son capaces de producir o vender y, en especial, porque generan la mayor parte de los puestos de trabajo, tan importantes de mantener y desarrollar. Pero por otro lado, muchos de los herederos de las EF las miran como empresas de segunda categoría y prefieren hacer sus armas en compañías donde son empleados, que tienen el aura de estar bien organizadas o bien estructuradas.
Así estamos en presencia de una aparente contradicción: La EF puede ganar dinero pero no “luce”, mientras que no familiar o de capital “luce”, gane o no dinero. Pero si las EF se han mantenido a lo largo del tiempo es evidente que sí han sido capaces de ganar dinero.
Por eso, las EF están enfrentadas a una disyuntiva: o se prepara para cambiar, en un momento dado, e incorporar valores dentro de sí o acepta desaparecer en el tiempo.
El negocio familiar es viable, tiene futuro y, con seguridad, tendrá cada vez más futuro. Los especialistas más importantes en “Futurología” empresaria como Alvin Toffler, John Nasbitt y el Club de Roma ya lo dijeron: La empresa de capital no podrá subsistir en el siglo XXI sin que la empresa de familia se haga cargo de la comercialización de sus productos y servicios.

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FUENTE: Revista Cial News.